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Devoción de Día 1

La Actitud Para la Oración

Daniel 9:3

"Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza."

Hy en día el cristianismo ha sido bendecido con una gran cantidad de libros sobre la oración. IPad ®, Kindle®, Nook ®, los teléfonos inteligentes ® y Wi-Fi por igual, ofrecen a los creyentes oportunidades de acceso inmediato a los libros de este tipo.

Sin embargo, no muchos libros se han escrito acerca de la actitud que los creyentes deben tener haciala oración. Tales libros son limitados y escasos, y aparentemente no tan populares como libros sobre la oración en si.

Entre el telón de fondo de muchos otros, Daniel 9:3 no es más que un retrato pintado en las Escrituras que revela a los creyentes la actitud que deberíamos adoptar en cuanto a la oración.

El ayuno, cilicio y cenizas acompañaba a Daniel en su oración a Dios, y al hacerlo, el Espiritu Sando nos muestra evidencias para nosotros hoy en día las actitudes que nosotros, como creyentes debemos abrazar igualmente.

El ayuno es auto-sacrificio. Cuando oramos debemos mostrar una actitud de auto-sacrificio. Que la voluntad de Dios sea llevada a cabo en nuestra vida, y para que se vuelva de manera pre-eminente hacer SU voluntad. El Cilicio significa la seriedad y la pesadez de un asunto. Cuando oramos debemos tener la actitud de la gravedad de la oración ya que la oración en sí misma tiene una cuestión de peso. Por lo tanto, esas palabras que expresamos a Dios (definición de la oración) no deben ser ofrecidas a Dios a la ligera o con pereza, porque entrar en el trono de la gracia hay que hacerlo con valentía pero con un corazón quebrantado, Hebreos 4:16 e Isaías 6:5. Las cenizas representan el dolor y el duelo. Cuando oramos debemos tener una actitud de quebrantamiento. Tenemos que llorar por los perdidos y llorar por ese pecado que cometemos y no hemos confesado.

Que vuestras oraciones y las mias, sean completamente cargadas con actitudes de ayuno, cilicio y ceniza.

Gloria a Dios.